Hoy, un menú vegetariano…. ¿porqué no?

El vegetarianismo es un estilo de vida que se caracteriza por la decisión de eliminar las carnes (carne roja, pollo, pescado, mariscos) de nuestra dieta habitual. Esta decisión lleva a un buen vegetariano a volverse experto en la combinación de legumbres, cereales y granos básicamente, para lograr suplir la proteína animal y obtener los 8 aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita para su correcto crecimiento y regeneración.

Existen distintas corrientes del vegetarianismo que hacen un poco más sencilla esta suplencia, como los ovo vegetarianos, que además de los alimentos de origen vegetal, aceptan el consumo ocasional de huevo; o los lacto vegetarianos, que aceptan a los lácteos (leche, yogurt, queso) como parte de su dieta; o los que son ovo-lacto-vegetarianos que además de elaborar sus comidas con frutas, verduras, cereales, granos, harinas integrales, legumbres, hortalizas… complementan su alimentación con el huevo y los lácteos. Esta combinación de alimentos ayuda a obtener de manera más fácil, todos los nutrientes que el organismo necesita para mantener su estado de salud y energía, sobretodo en lo que se refiere a vitamina B12, hierro, zinc y calcio.

Es necesario diferenciar la cocina vegetariana de la vegana, ya que esta última es más estricta y en definitiva no acepta ningún alimento de origen animal, ni el uso en su persona de ningún producto que venga de animales, lo que requiere de un mayor estudio de los alimentos de origen vegetal, ya que recordemos que cada alimento que consumimos se caracteriza por aportarnos ciertos nutrientes. Cuando una persona decide por cualquier razón, eliminar de su dieta de forma conciente algún tipo de alimento, debe aprender a suplirlo por otros para no carecer de ninguna sustancia nutricia útil para el cuerpo.

Ahora, ¿ser o no ser vegetariano? Por razones de salud, por alguna intolerancia o por seguir la filosofía que conlleva este estilo de vida, el vegetarianismo bien documentado, bien llevado, es una forma muy saludable de comer, ya que evita las toxinas de la carne y el exceso de grasa como consecuencia de las dietas altamente carnívoras.

Hablando de la nutrición familiar y conociendo estos datos, quizá una buena opción es el adoptar por lo menos dos veces a la semana, un menú vegetariano dentro de nuestros hábitos alimenticios. Esta costumbre tiene varias ventajas:
• Lograr que la familia conozca más alimentos de origen vegetal, que son ricos en fitonutrientes, vitaminas, minerales, agua y fibra.
• Bajarle al consumo exagerado de carnes, que aunque son muy necesarias sobretodo durante el crecimiento, es bastante fácil consumir más de lo que el cuerpo necesita.
• Convertir a la cocina en un laboratorio para experimentar nuevos sabores.
• Variar los menús, los ingredientes y la forma de cocinar, lo que se traduce en mayor variedad de nutrientes.

Así que piénsalo…. Hoy, menú vegetariano… ¿Porqué no?

Lic. Cristy De Obeso

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